Calor y embarazo

Calor y embarazo son dos términos que suelen ir de la mano.
Si estar embarazada ya de por sí hace que aumente la temperatura corporal (sobre todo a causa de los cambios hormonales), el embarazo a más de 30º C provoca una mayor sensación de calor. El calor influye (y mucho)  en el embarazo y tiene consecuencias físicas en la embarazada. También puede influir en el bebé e incluso hacer que el momento del parto se adelante. Además, si estás embarazada,debes tener especial precaución ante la llegada repentina de olas de calor.
Imagen blog.ivi.es

Consecuencias del calor en la embarazada

 
Las altas temperaturas hacen que se contraigan los vasos sanguíneos como método natural de ‘enfriamiento’ de nuestro cuerpo. Por eso a muchas personas se les hinchan los pies con el calor. Esto es mucho más visible en las embarazadas, ya que su temperatura interna aumenta durante la gestación. El calor puede desencadenar un tipo de estrés en la embarazada que induce a la aparición de contracciones uterinas y hace que aumente la producción de las hormonas que desencadenan el parto (la oxitocina y la prostaglandina).
 Calor y embarazo
Muchos ginecólogos creen que durante las épocas de calor aumentan los partos prematuros. De hecho, los últimos estudios demuestran que las altas temperaturas acortan la duración del embarazo. Es por ello que no debemos tomarnos el calor a la ligera y debemos intentar minorarlo todo lo posible durante el embarazo.

 

Consejos para sobrellevar el calor durante el embarazo

Evidentemente, no te vas a encerrar todo el día en una habitación con aire acondicionado, pero sí puedes evitar salir a la calle en horas punta de más calor (entre las 12h y 15h) o intentar alejarte de zonas donde se concentra más cantidad de gente. Aquí tienes otros consejos para que intentes sobrellevar mejor las altas temperaturas:
 Utiliza ropa transpirable muy ligera
– Mantén la casa fresca. Si no tienes aire acondicionado, abre las ventanas a primera hora de la mañana, cierra las persianas al mediodía y vuelve a abrir las ventanas por la noche
– No salgas nunca sin tu botella de agua. Deberás beber mucho (entre 1,5 l y 3 l al día). Evitarás la deshidratación y la bajada repentina de tensión
– Si sudas mucho, además de agua, consume bebidas isotónicas deportivas y zumos naturales. Necesitas un extra de azucar y sales minerales
– No te dejes el abanico en casa. Llévalo siempre en el bolso.
– Lleva un spray refrescante. Aunque sólo sea agua, te vendrá muy bien para momentos de máximo calor
 
Imagen http://semanasdegestacion.com/
 
– Consume alimentos frescos: ensalada, frutas con mucho contenido en agua. Ante todo,hay que mantener la hidratación. Evita por lo contrario comidas pesadas ricas en grasa e hidratos de carbono
– No te olvides de la crema protectora. La piel es más sensible al sol durante el embarazo. Échala de forma generosa si quieres evitar la aparición de esas antiestéticas manchas que aparecen durante la gestación: el cloasma
– Anda mucho para evitar la hinchazón de pies y piernas. Nadar también te vendrá muy bien
Imagen blog.belino.es
 

Síntomas de un ‘golpe de calor’ en la embarazada

El calor puede convertirse en una situación de riesgo cuando se produce a un ‘golpe de calor’. Y éste se da cuando la temperatura corporal de la embarazada sube a más de 39º C. Aparte de la alta temperatura, los síntomas de un golpe de calor son:
– Piel enrojecida y seca
– Pulso acelerado y dolor de cabeza
– Mareo, vértigo
– Vómitos
Ante cualquiera de estas señales de alarma, debes acudir de inmediato a urgencias.
Fuentes: Demamis i Guiainfantil.com

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