Los ejercicios de Kegel para suelo pélvico

ejercicios-suelo-pelvico-kegel3

Los ejercicios de Kegel fueron inventados por el Dr. Arnold Kegel (sexólogo estadounidense) en 1940 para mejorar el tono del músculo pubococcígeo (suelo pélvico).

¿Por qué debería hacer los ejercicios de Kegel durante y después del embarazo?

Fortalecer los músculos del suelo pélvico te ayudará a:

  • Eliminar o evitar la incontinencia agravada por el peso del bebé sobre tu vejiga durante el embarazo.
  • Facilitar el parto al producirse menos desgarros (y posiblemente evitar una episiotomía) con menor dolor tras el parto.
  • Incrementar la circulación sanguínea en la zona rectal, ayudándote a curar más rápidamente un desgarro o episiotomía y reducir la posibilidad de hemorroides.
  • Evitar el prolapso (salida de sitio) del útero, vejiga y otros órganos de la zona, después de tener al bebé.
  • Volver a tus actividades normales después del parto sin temor a la incontinencia cuando rías, tosas, estornudes o saltes.
  • Incrementar el placer sexual. Los ejercicios de Kegel son esenciales para tonificar los músculos vaginales y volver a una vida sexual normal tras el parto.

Músculo pubococcígeo 

 

Es un músculo que se sitúa en el suelo de la pelvis, de ahí que también reciba el nombre de músculo del suelo pélvico.

Está formado por tres anillos que tienen como función mantener la posición correcta y en suspensión la vejiga, el útero y el recto en contra de la fuerza de la gravedad.

Si la mujer no fortalece el suelo pélvico, los órganos internos de la zona tienden a descender con el paso del tiempo, y muy especialmente tras los embarazos. De ahí la importancia de empezar cuanto antes a ejercitar los músculos perineales.

 Ejercicios kegel: Músculo pubococcígeo

Para identificar los anillos que componen el músculo

La manera más sencilla de reconocer el músculo perineal es deteniendo la micción a intervalos. Si puedes hacerlo, incluso aunque sea parcialmente, habrás localizado los músculos que deberás ejercitar para los ejercicios de Kegel. Siéntate con las piernas confortablemente abiertas, intenta detener la orina y vuélvela a dejar fluir sin mover las piernas. Si puedes hacerlo sin esfuerzo, es que tienes músculos pélvicos fuertes. Haz esta prueba únicamente para reconocer los músculos; no la realices habitualmente como un ejercicio más ya que podría causarte una infección de orina.

Otra forma de identificación consiste en insertar un dedo limpio en la vagina e intenta apretarlo. Si notas algún movimiento muscular es que has dado con él. Intenta repetirlo tantas veces al día como puedas, empezando por unas 50 hasta alcanzar las 300 al día. A medida que tu musculatura esté más tonificada, podrás notar que aprietas más.

 Si ninguna de estas técnicas funciona en tu caso, no te preocupes. Coméntalo con tu médico para que te ayude a reconocer los músculos o incluso te recomiende rehabilitación (cubierta por la Seguridad Social española).

¿Cómo hago los ejercicios de Kegel?

Aquí tienes varios ejercicios que puedes probar. Hasta que domines la técnica, es preferible que te tumbes de espaldas con los pies planos en el suelo y las rodillas dobladas. Mantén toda la espalda en el suelo, sin que quede ningún hueco en la zona lumbar. Intenta imaginarte como tiras de los músculos hacia arriba. Hazlo lentamente, concentrándote hasta que no puedas más. Aguanta, respirando tranquilamente, deja ir muy despacio y relájate. Repítelo unas 15 veces.

Ejercicios de Kegel

Hay cuatro ejercicios, se pueden hacer tumbada, de pie, sentada o incluso andando. Las recomendaciones son, en la fase de inicio, 10 repeticiones de cada ejercicio, cuatro veces al día y, en las siguientes fases, aumentar hasta llegar a las 50 repeticiones, cuatro veces al día.
Es importante que estos ejercicios se realicen con la vejiga vacía para evitar infecciones de orina.
Mientras que se realizan los ejercicios de Kegel, no debe doler la espalda ni notar fatiga, si esto ocurre, es debido a que los ejercicios no se están haciendo de manera correcta. No se deben contraer los músculos abdominales, los muslos o los glúteos.
Ejercicio 1: “El lento”: Contraer el grupo de músculos y mantenerlos durante 5 segundos. Relajar.
Ejercicio 2: “El rápido”: Contraer y relajar el grupo de músculos lo más rápido posible.
Ejercicio 3: “El ascensor”: Contraer el grupo de músculos en tiempos (dependiendo de cada persona de 3 a 5). Relajar el grupo de músculos en esos mismos tiempos. Relajar por completo la musculatura.
Ejercicio 4: “La onda”: Contraer y relajar los anillos en forma de onda. Primero el anillo que rodea la uretra, luego el que rodea la vagina y por último el que rodea el ano.

¿Cuando debería hacer los ejercicios de Kegel?

Una vez has identificado los músculos del suelo pélvico, puedes hacer los ejercicios de Kegel cuando y donde quieras, ¡porque nadie sabrá que los estás haciendo!

Si tras realizar los ejercicios te notas fatigada, con dolor en la espalda o músculos abdominales, o irritabilidad nerviosa, es un signo de que estás apretando con los abdominales, la espalda, los muslos o los glúteos. Intenta relajarte y contraer solamente los músculos del suelo pélvico.

No tengo tiempo, ¿cómo puedo hacer 200 repeticiones al día?

Siendo que los ejercicios se pueden realizar en cualquier lugar y en el momento que desees, ya que nadie los nota, es más fácil encontrar un hueco en tu apretada agenda. Puedes aprovechar y hacerlos durante la emisión de anuncios en televisión, o mientras amamantas a tu bebé o le das el biberón. Intenta relacionarlo con algo cotidiano que hagas todos los días, como lavarte los dientes, o esperar a que el semáforo se ponga en verde o llegue el autobús para ir a trabajar. Sería bueno que hicieras al menos 50 repeticiones cuatro veces al día, todos los días.

Si acabas de dar a luz, es muy importante que los músculos perineales estén recuperados antes de realizar ningún otro ejercicio. Consulta con tu médico sobre cuando estarás lista para empezar a hacer ejercicio ligero tras el parto.

Si tienes dudas o no consigues ver si realizas correctamente los ejercicios consulta con tu ginecólogo, comadrona o fisioterapeuta.

Categories: abdominales, cuidados embarazada, ejercicios de Kegel, suelo pélvico

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *