Toxoplasmosis y embarazo

Toxoplasmosis y embarazo

La toxoplasmosis es una de las enfermedades que más preocupan a las embarazadas y una gran desconocida. Hoy te contamos más sobre esta enfermedad y qué sencillas medidas puedes tomar para evitar la infección.

Qué es la toxoplasmosis

La toxoplasmosis es una enfermedad infecciosa ocasionada por el protozoo Toxoplasma gondii, un parásito intracelular obligado. La toxoplasmosis puede causar infecciones leves y asintomáticas, así como infecciones mortales que afectan mayormente al feto, ocasionando la llamada toxoplasmosis congénita. También puede revestir gravedad cuando afecta a inmunodeprimidos como infectados por el VIH sin tratamiento antirretroviral efectivo.
Se considera la enfermedad como una zoonosis, lo cual significa que, de modo habitual, se transmite desde los animales a los seres humanos a través de diferentes vías de contagio, siendo los hospedadores definitivos el gato y otras seis especies de felinos.
Las medidas de prevención son particularmente importantes en las mujeres embarazadas y consisten en normas generales de higiene para evitar la transmisión que puede ser por alimentos mal manipulados, agua contaminada, carne cruda o mal cocida y contacto con tierra (con las manos) y con heces de gato.
Taquizoítos (trofozoítos de T. gondii)

Epidemiología

La toxoplasmosis está presente en todo el mundo. El porcentaje de adultos que han pasado la enfermedad a lo largo de su vida es muy elevado, en torno al 50 %, dependiendo de la región, los hábitos higiénicos y las condiciones sanitarias. En la mayoría de los casos, apenas aparecen síntomas o éstos son leves, por lo cual la población generalmente no es consciente de haber padecido la infección, que sólo se puede comprobar mediante un análisis de sangre que demuestre positividad para anticuerpos específicos de tipo IgG o IgM.
En Europa prevalece mucho la toxoplasmosis, probablemente por el gran consumo de carne cruda.

Fuentes de infección

La fuente de infección más frecuente no son los animales de compañía, como se cree popularmente.
imagen ella.paraguay.com
La realidad es que la fuente por la cual entra el parásito en los humanos con mayor frecuencia es a través de los alimentos contaminados: la carne (cuando está poco cocinada, ya que un gran porcentaje está contaminada), los embutidos y ahumados, la leche sin pasteurizar, agua contaminada y las frutas y verduras mal lavadas.
Por otro lado, una persona que consume con la necesaria frecuencia verduras y frutas, puede ser que se infecte por consumirlas sin el adecuado lavado para eliminar el parásito en algún momento. También cabe la posibilidad de que pueda consumir alimentos que han sido manipulados por terceros sin poder supervisar si el lavado es suficiente (por ejemplo, en restaurantes).
Imagen de http://tuendocrinologo.com/
La última vía de contagio suele producirse entre personas que trabajan la tierra con las manos, bien agricultores, bien en labores de jardinería. En los suelos suele estar presente el parásito en gran cantidad. Una persona que manipule la tierra con las manos desnudas puede introducir restos de tierra bajo las uñas. Pese a un lavado de manos con agua y jabón, siempre puede quedar tierra bajo las uñas. Después, si se lleva las manos a la boca, es fácil infectarse de éste y/o de otros parásitos. Si es una persona que trabaja en el campo, no tiene por qué lavarse las manos cada vez que manipula esa tierra y en un descuido (o por mala costumbre) puede llevarse las manos sin lavar a la boca.
Imagen de rescateanimalmx.wordpress.com
Puedes convivir con tu gato sin peligro. Lo único que conviene evitar es el contacto con sus heces.
Para que un gato pueda producir heces infecciosas tiene que contagiarse. Es decir, un gato que no está infectado y vive en una casa sin acceso al exterior y comiendo pienso o carne cocinada, no puede infectarse y por tanto no puede infectar a otros.

Si el gato tiene acceso al exterior o es silvestre, o come carne cruda, o caza pájaros o ratones y se los come, entonces sí puede infectarse.

Una vez infectado, incuba el parásito durante un periodo de entre 3 y 20 días (según la forma en la que lo ingiere, que determina la fase en la que se encuentra el parásito). Después y durante sólo un periodo de 1 mes, libera los ooquistes en las heces. Después de eso, aunque se vuelva a infectar, nunca más liberará ooquistes.

Prevenir toxoplasmosis en el embarazo

Riesgos de la toxoplasmosis

Los riesgos de la toxoplasmosis para el feto dependen en buena parte del momento en que se contagia la madre. Cuanto más avanzado está el embarazo, más posibilidades hay de que el feto se infecte.
Si la mujer ha contraído la toxoplamosis antes de quedarse embarazada, ya se ha inmunizado, y no puede volver a infectarse ni, por lo tanto, contagiar al feto. Pero, si contrae la toxoplasmosis por primera vez, existe un 40 por ciento de probabilidades de que transmita la infección al feto.
La infección por toxoplasmosis de una mujer embarazada puede provocar un aborto espontáneo o el nacimiento sin vida del bebé. Otros, corren el riesgo de tener infecciones en diversas partes del organismo, neumonía, ictericia, o problemas tan graves como retraso mental y parálisis cerebral.

Síntomas de la toxoplasmosis

Una de las principales dificultades para diagnosticar la toxoplasmosis es que sus síntomas son muy parecidos a los de la gripe e, incluso, a los de la mononucleosis. Es decir, las mujeres con toxoplasmosis padecen fatiga, dolores musculares, fiebre y tienen las glándulas hinchadas.
Imagen de reproduccionasistida.org

Tratamiento de la toxoplasmosis

Cuando los resultados del análisis de sangre certifican que una mujer embarazada sufre de toxoplasmosis, debe recibir tratamiento urgente con antibióticos. Esto es muy importan te si el bebé aun no se ha infectado, para evitar la posibilidad de que la sangre contaminada de la madre le llegue al organismo a través de la placenta.Si el feto está afectado, aun es necesario ir más rápido a la hora de tratar el feto a través de la madre con medicación específica para reducir la frecuencia y la gravedad de los síntomas en el feto. Incluso después de nacer deben recibir medicación durante sus primeros años de vida. Esto es especialmente importante, porque hay estudios médicos que demuestran que la mayoría de bebés infectados que han recibido tratamiento a tiempo, no tienen problemas de desarrollo mental.
La importancia de lavarte bien las manos
Imagen de webconsultas.com
Nuestro consejo, aparte de no entrar en contacto con las heces de gato, lavar bien las frutas y verduras y no comer carne cruda ni embutidos, beber siempre agua embotellada…, dado que la principal forma de contagiarse es a través de las manos en contacto con la boca, es procurar desinfectar las manos lo más posible, sobretodo si tienes contacto con heces de gatos o trabajas con tierra sin guantes. En la siguiente imagen te enseñamos como proceder para un lavado de manos correcto. Existen en el mercado varios geles desinfectantes a base de alcohol que pueden ser de gran utilidad para una mayor higiene.
Imagen de 3.bp.blogspot.com
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Fuente: Wikipedia, guiainfantil.com, embarazoymas.net y Demamis

Categories: gato embarazada, gato y embarazo, salud en el embarazo, toxoplasmosis

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